miércoles, 29 de octubre de 2008

Los tunantes tuneantes

ABC
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ANTONIO BURGOS
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EL lenguaje da muchas sorpresas. Las palabras, como las escopetas, las carga el diablo. Quién le iba a decir al primero que usó el neologismo «tunear» que iba a acertar de tal manera con la condición de los que, andando los años, iban a conjugarlo con dinero público. Sabrán lo que era originariamente «tunear», castellanización del verbo inglés «tune», que significa «afinar». Tunear es modificar la mecánica, la carrocería, los asientos, el motor, el chasis o las tonterías del mueble-bar del salpicadero de un coche por razones de rendimiento, de estética y, sobre todo, de que el dueño pueda presumir tela. Hasta hay concursos de tuneo, que se dice en inglés «tuning», donde pueden verse horteradas como un Seiscientos travestido poco menos que de Rolls Royce, a base de mejorarlo con tonterías de toda clase. Echándole dinero, tú coges un Ford Fiesta y lo pones que ni un Lexus. ¿Será por presumir?

Pero ni el «tuning» en inglés ni el tuneo en castellano encontraron su verdadera raíz semántica española hasta que llegó el jardinero Benach con su coche tuneado y hasta que vino el galleguiño Touriño con el tuneíño de su cocheciño fantastiquiño, aparte del despacho que ahora se ha hecho, como una novela de Savater: donde pueden correr caballos. Porque en este punto, oh maravilla, el lenguaje español, en su aparente traición, en su evidente peligro de las palabras mortalmente cargadas de sentido, hizo explosión en toda su grandeza. No hay que recurrir al inglés. Lo que hacen estos tíos mangones con los coches o con los despachos viene en el Diccionario de la Real Academia.

Dicen que esos coches y que esos despachos los han tuneado. ¿Y usted sabe, en buen castellano, qué significa «tunear»? Pues exactamente lo que hacen Benach y Touriño con su dinero y con el mío. Dice el DRAE que tunear es «hacer vida de tuno o pícaro». ¿En quién estarían pensando los académicos cuando redactaron esta entrada? Parecen adivinos más que académicos, porque estos dos tíos mangones se dedican a eso, a hacer vida de pícaros. En su vida se han visto en otra: no hay nada más peligroso que un pobre harto de sopa que, llegado al techo máximo de su incompetencia, se pone a tirar el dinero y es que no para hasta que se acaba, y cuando se termina, pide un crédito extraordinario con cargo a los presupuestos del año que viene.

Proclamo, pues, solemnemente, apoyado por los máximos argumentos de la lengua española, que tanto Benach como Touriño no son tuneantes, sino unos tunantes, que no es lo mismo. En andaluz a estos tipos se les llama con una palabra preciosa, «tunela», tal como documenta Alcalá Venceslada en su «Vocabulario andaluz»: «Este chiquillo es un tunela». Pues este chiquillo que habla gallego y este chiquillo que habla catalán, en andaluz son dos pedazos de tunelas que menos mal que están en las regiones periféricas, porque si llegan a andar por Madrid, capaces son de coger el Congreso de los Diputados y, tuneando o tunanteando, convertirlo en el mismísimo Partenón, llevándose las columnas a su casa.

Los tuneantes tunantes tienen una extensa bibliografía popular. En 1973, Agustín González «El Chimenea» y Antonio Torres sacaron en el Carnaval de Cádiz una chirigota que estaba dedicada monográficamente a estos andovas. Se titulaba «Los tunos tunantes». Y de estribillo llevaba un trabalenguas que parece que El Chimenea lo escribió pensando en Benach y en Touriño. Decía así: «Muchos vivatis del cuenterati/que sin doblati pasan la vía,/ yo me acordati de sus castatis/ que tienen muchos duros ahorratis,/ ¿de qué?/ ¡de practicar la tunantería!». En el Carnaval de la realidad hemos sacado la chirigota «Los tunantes tuneantes». Que no se dedican sólo a practicar la tunantería en coches y despachos oficiales. Hay en Puerto Real un alcalde de IU, Barroso, un majara, que quiere tunear al mismo Rey, y ponerlo poco menos que en un mixto entre Luis Roldán y Espartaco Santoni. ¿Y saben por qué? De coraje: porque no puede tunear el nombre de su pueblo. En parte lo comprendo. Tiene que ser terrible el vivati del cuenterati de ir de republicano rabioso por la vida y ser alcalde de un pueblo que se llama precisamente Puerto Real. No Puerto Republicano, no: Puerto...Real, ¡tus castatis todatis!

martes, 28 de octubre de 2008

El español en los libros para escolares en Cataluña y Galicia, entre los marcianos y Michael Jackson

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Periodista Digital


(PD).- El nacionalismo está institucionalizado en la escuela. Y la lengua es fundamental. Los libros de texto de Cataluña y Galicia ridiculizan a los que hablan en castellano. Por ejemplo: La editorial Castellnou identifica a los marcianos como hablantes de español; Anaya recurre a viñetas con claro contenido racista, y Xerais presenta el castellano como un idioma invasor.

La utilización del español está prohibida en todos los ciclos de la enseñanza de esas dos comunidades, pero eso no es obstáculo para que los manuales de lengua autóctona embistan contra el castellano, según informa El Mundo.

Ejemplos: En el manual de 3º de ESO de Lengua Catalana de la editorial Castellnou, de una crónica del diario independentista Avui titulada Los marcianos hablan español y las marcianas no tienen pechos.

El libro de Lengua Catalana de la editorial La Galera, para 3º de Primaria, señala en un mapamundi el origen de los idiomas que los niños catalanes pueden escuchar en sus calles. El español encuentra su procedencia en países como Colombia y Ecuador, no en España, y se presenta en el mismo nivel que el árabe, de los inmigrantes marroquíes, o el urdú, de los paquistaníes.

En Galicia ocurre lo mismo. El manual de Lengua Galega e Literatura de 2º de Bachillerato, de Anaya, se ensaña con los ciudadanos gallegos que tienen el castellano como idioma materno o habitual en sus relaciones sociales.

El libro, destinado a jóvenes de 17 años, incluye en sus páginas una tira humorística con evidente contenido racista. Las viñetas, recogidas de La Voz de Galicia, muestran a un hombre que expone el siguiente argumento: «Hablando del problema de normalización lingüística en Cataluña, tengo el orgullo de ser gallego y hablar sólo en castellano». Su interlocutor responde: «Entón como M. Jackson, que é negro e fay forza por parecer branco» («Entonces como M. Jackson, que es negro y hace esfuerzos por parecer blanco»).

lunes, 27 de octubre de 2008

Una oleada emocional irresistible

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ABC
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JUAN MANUEL DE PRADA
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CÁNDIDO Méndez ha declarado que «ni un fiscal ni nadie» va a poder frenar la «oleada emocional irresistible» provocada por el auto del juez Garzón. La invocación a esa tromba de emociones resume, mejor que cualquier diagnóstico, un estado de cosas en el que el Derecho ha dejado de regir; porque donde triunfan las emociones desatadas, la juridicidad brilla por su ausencia. En honor a la verdad, Cándido Méndez no hace sino apuntarse así a una tradición antijurídica que en su sindicato ha contado con esforzados paladines. Ramón González Peña, destacado ugetista que «participó como dirigente en el golpe de estado contra el gobierno republicano de octubre de 1934» (según se afirma sin empacho en la biografía que nos proporciona la propia página web del sindicato), pronunciaba el 20 de febrero de 1936 un mitin en el que se defendía esta misma «oleada emocional» contra el rigor jurídico: «Para la próxima revolución -reclamaba González Peña-, es necesario que constituyamos unos grupos que yo denomino «de las cuestiones previas». En la formación de esos grupos yo no admitiría a nadie que supiese más de la regla de tres simple, y apartaría de esos grupos a quienes nos dijesen quiénes habían sido Kant, Rousseau y toda ese serie de sabios. Es decir, que esos grupos harían la labor de desmoche, la labor de saneamientos, de quitar las malas hierbas ; y cuando esta labor estuviese realizada, cuando estuviesen bien desinfectados los edificios públicos, sería llegado el momento de entregar las llaves a los juristas». ¡Toma ya Estado de Derecho!

González Peña, promotor de estos «grupos de las cuestiones previas», llegaría a dirigir durante la Guerra Civil la Unión General de Trabajadores, siendo nombrado... ¡Ministro de Justicia! en el segundo gobierno de Negrín. No podía ser menos, pues desde luego su doctrina sobre la «labor de desmoche y saneamientos» sentó cátedra en la justicia republicana; y la revolución se puso las botas a «quitar las malas hierbas». Por supuesto, la UGT desempeñó un papel protagonista en estos «grupos de las cuestiones previas», formando parte de los Comités de Salud Pública y Tribunales Populares que empezaron a actuar a partir de julio de 1936, e incorporando afiliados -presumimos que poco conocedores de «Kant, Rousseau y toda esa serie de sabios»- a las brigadas del amanecer que «saneaban« la población de elementos facciosos: léase, gentes que hubiesen votado a las derechas, católicos practicantes, lectores de ABC y demás ralea fascista. Todo ello a lomos de esa «oleada emocional irresistible» que el auto de Garzón ha resucitado setenta años después; y a la que Cándido Méndez, rindiendo homenaje a la «memoria histórica» de su sindicato, ha corrido gozosamente a subirse, cual surfista en día de asueto, mientras otros sucumben a la oleada del paro, que también es irresistible aunque Cándido Méndez se haga el longui.

Que un sindicato que cuenta con episodios tan turbios a sus espaldas -y cuyos dirigentes se beneficiaron de la misma Ley de Amnistía que ahora Garzón declara parcialmente abolida- se persone cínicamente en un proceso donde la juridicidad brilla por su ausencia provocaría una «oleada de indignación irresistible» en cualquier sociedad sana; pero la española -como escribía el otro día César Alonso de los Ríos- es una sociedad humillada, que no tiene empacho en abandonar a sus padres y abuelos en la fosa común de los criminales contra la Humanidad, mientras el secretario general de un sindicato que se puso las botas a «desmochar y sanear» posa como adalid de una causa noble. Y conste que, entre los afiliados de la UGT, hubo también en aquellos años de emociones desatadas muchos hombres nobles: hombres como, por ejemplo, el responsable del sindicato en la localidad barcelonesa de Castellar del Vall_s, que murió asesinado tras descubrirse que había redactado un aval para intentar salvar la vida del párroco de la misma localidad; que, por cierto, también fue asesinado, por el delito de ser cura. Ese párroco y ese ugetista de Castellar del Vall_s encarnarían, en una sociedad sana, la España que deberíamos recordar y honrar con orgullo; pero las sociedades humilladas y enfermas prefieren entregarse a la «oleada emocional irresistible» de la mistificación y la mentira.

sábado, 25 de octubre de 2008

El Ayuntamiento de Gerona, acepta la propuesta de Ciudadanos.


Durante las últimas semanas, la Agrupación de Ciudadanos de Gerona, ha hecho llegar al ayuntamiento de la ciudad, una serie de propuestas para hacer frente a la crisis. Una para el presupuesto municipal y, la otra, para retrasar todo lo posible la inauguración de las luces de navidad.

Dichas propuestas, han sido aceptadas por el ayuntamiento gerundense. En el tema de los presupuestos, el consistorio ha introducido algunos puntos de la propuesta de C’s: se ha congelado los sueldos de los cargos políticos, se ha limitado el crecimiento del personal municipal cubriendo únicamente las plazas que sean necesarias, se ha rebajado en gasto en las partidas innecesarias y se va a seguir un control riguroso de éste.

Por otra parte, y a petición de C’s, se ha decidido retrasar lo más posible la inauguración del alumbrado de Navidad y con un horario regulado, que originará un ahorro energético y se dará ejemplo a la ciudadanía, tal y como se pedía.

La Agrupación de Gerona de Ciudadanos, se siente “orgullosa” y agradece al ayuntamiento que sus propuestas hayan sido “escuchadas y se reflejen en el día a día de nuestro ayuntamiento”.

Comunicado de Prensa

La Agrupación de Gerona ha presentado dos propuestas diversas al Ayuntamiento.

Por una parte, C's ha propuesto al consistorio que se revise la programación de determinados semáforos. En concreto, la base para ésta propuesta la constituye la situación que se vive diariamente a la Rambla Xavier Cugat, en donde “A los problemas endémicos de los coches estacionados en segunda fila debemos sumar el tiempo de espera de los dos semáforos. La probabilidad de pasar los dos semáforos en verde no existe, y la de pasar uno es muy reducida”.

En la propuesta al consistorio, C's recuerda que la calle en cuestión es una recta de unos 200 metros y no limita su iniciativa sólo a la citada Rambla, sino que solicita que se compruebe que no existen casos parecidos en la ciudad, dado que lo que se busca es contribuir a la fluidez de la circulación.

En segundo lugar, la Agrupación de Girona de Ciudadanos ha presentado una queja al Ayuntamiento por el uso que se hace de determinados espacios públicos. En concreto, miembros de C's han constatado que en los murales y en la mesa de anuncios del Centro Cívico Ter se puede encontrar propaganda política, de las campañas “Derecho a decidir” y de apoyo “a los acusados de quemar fotos de la Monarquía Española”. Como medio de prueba complementario para esta información, se ha acompañado el escrito de varias fotos que lo demuestran.

Ciudadanos opina que, permitiendo este uso de espacios públicos municipales, el Ayuntamiento apoya a ciertas iniciativas, posicionándose políticamente y posibilitando así una rotura de la cohesión social. En el caso de la segunda iniciativa mencionada, C's recuerda que hace referencia a la quema de fotos de la familia real, acción que se encuentra tipificada como delito.
Por todo esto, C's ha solicitado la retirada inmediata de la propaganda de cariz político de las instalaciones municipales, y que de ahora en adelante no se permita ningún tipo de propaganda política y menos anticonstitucional.

viernes, 24 de octubre de 2008

Ante la crisis... Un poco de humor. (VIDEO)

Ante la crisis, un poco de humor con la agencia Shackelton que lanza un video en el que el ficticio grupo musical Leman Brothers canta a la crisis. El tema 'Todo se va a la mierda' se ríe de la debacle financiera con letras que defienden que todo da "lo mismo mientras se pueda celebrar la fiesta de navidad".

Con una estética ochentera y momentos de coreografía casera del trío, la pegadiza canción admite que "los bancos hacen agua" pero invita a pasarlo bien "como si no hubiera un mañana, aunque veamos brokers saltando por la ventana".


La limusina del jardinero

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ABC
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Ignacio Camacho
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«Érase de un marinero / que hizo un jardín junto al mar / y se metió a jardinero./ Estaba el jardín en flor/ y el jardinero se fue / por esos mares de Dios»
(A. Machado)

La democracia es un sistema abierto e igualitario cuya belleza moral consiste en permitir que un jardinero pueda llegar a presidir un Parlamento, sin otro requisito ni examen que el de la voluntad popular, filtrada en nuestro ordenamiento político por el mecanismo de la partitocracia. La única contrapartida que exige este principio de homogeneidad social es una cierta sensibilidad ética y una vocación explícita de servicio público. En la Roma antigua, cuando aún no se había perfeccionado la democracia, los labradores dejaban el arado para servir a la patria como tribunos, y cumplido el mandato de representación regresaban tan tranquilos a su labranza. En la actualidad ni siquiera se le pide al jardinero que vuelva a su jardín, pero sí al menos que no aproveche su desempeño institucional para comportarse como un ostentoso millonario.

El ciudadano Ernest Benach era no hace demasiado tiempo una especie de conserje encargado de asuntos de jardinería en el Ayuntamiento de Reus, dignísimo oficio en el que no es frecuente ni necesario utilizar coches de 110.000 euros. Convertido por beneficiosos avatares de la política y por designio de su partido (ERC) en presidente del Parlamento de Cataluña, Benach ha considerado imprescindible el usufructo de una limusina de tal precio, y pensando acaso que no es vehículo acorde con su distinguido rango lo ha mandado tunear para instalarle entre otros adminículos un televisor, un escritorio a medida y un lujoso reposapiés de madera, todo ello, por supuesto, a cuenta de los contribuyentes. Atención al detalle del reposapiés porque revela un concepto cuasi regio de la dignidad del cargo, como los antiguos escabeles del señorío feudal; el antiguo jardinero no sólo parece haber olvidado la belleza de la tierra fértil que antaño hollaban sus botas, sino que debe de considerar que hogaño sus zapatos de marca, pronto acostumbrados a la mullida moqueta del poder, merecen descansar durante los viajes sobre una superficie ennoblecida.

Subrayar los perfiles éticos de este escándalo en medio de las generalizadas apreturas de la crisis resulta demasiado obvio, incluso para tratarse de un militante de la izquierda radical y soberanista; son mucho más significativos los ribetes sociológicos que hablan de un desvergonzado proceso de desclasamiento moral y de una burbuja de autismo satisfecho en la que se ha instalado cierta clase política, abandonando los jardines de la cordura para perderse por los mares machadianos del ensimismamiento. En esta pendiente de despropósito e insensatez, la casta dirigente se blinda a sí misma frente a la simple razón del sentido común y se sube a una limusina de soberbia tras cuyas ventanas ahumadas no se ve ni se oye el sonido de la calle. Ebrios de poder, los jardineros de la nueva «gauche caviar» han cortado de raíz las rosas de la discreción y la compostura. Eso sí, con los pies bien apoyados en sus confortables peanas de despilfarro.